Hace mucho que no publico en este medio por diversas razones, una de ellas es la falta de inspiración y porque no soy una intelectual propiamente (aunque espero no estar aportando más basura a esta red).
Ésta tiene que ver más bien con la importancia de la libertad de expresión en México sin verme trillada, creo que pocas veces nos damos cuenta de la importancia que tiene la comunicación en la vida cotidiana, es más me atrevo a asegurar que pocas veces nos percatamos de ello y vaya que no soy partidaria de las teorías funcionalistas de la comunicación, no creo en la falta de agencia de los sectores populares al contrario, cuando ando interactuando en diferentes escenarios del país veo que se dan cuenta, pero debido a sus necesidades cotidianas inmediatas y a los afectos, no se movilizan y no se les debe tampoco juzgar.
A lo largo de la historia hemos tenido evidencia de regímenes totalitarios, tanto de derecha como de izquierda, podemos recurrir a diversas fuentes, la historia oficial o la alternativa, la de los vencidos y la de los triunfadores, pero hay puntos de intersección de los hechos que coinciden y tiene que ver con los miedos relacionados con la organización ciudadana y la manifestación plural de ideas.
En México tenemos muchos ejemplos y nuestra sociedad es un milagro y un paradigma complejo, nos enfrentamos al regreso de un partido que le ha hecho bien al país (por un lado debemos aceptarlo) pero le ha hecho el doble de mal.
No sólo nos enfrentamos a la estupidez, sino a la ambición desmedida y a la poca conciencia de las implicaciones que trae consigo esta lógica mercantil de las vidas humanas...
Mi papá anoche vía telefónica me decía que le daba pena el país que me dejaba, le dije que no era su culpa, pero ¿qué podemos hacer? tantos problemas personales y sociales nos avasallan, hay mucho dolor, todavía no nos recuperamos de la violencia que vivimos en el sexenio anterior y ahora nos enfrentamos no sólo a la desigualdad social, sino a la precariedad del trabajo, la alimentación y los valores.
No conforme con la poca aceptación política de Peña, tiene el descaro de pretender limitar la crítica que se le hace por medio de un medio que ha permitido una comunicación horizontal (en algunos casos), nos enfrenta a la interacción del mundo (claro de los que tienen acceso), de momento nos queda unirnos, los de derecha e izquierda, para evitar que nos limiten en este tema, si bien existe mucha desinformación, no ayuda la cerrazón de la incipiente apertura de la crítica digital.
Reflexionemos la importancia de la comunicación, reflexionemos de la calidad de la información que consumimos o si nos preocupa, porque esa es la base de las construcciones que nos hacemos del entorno, si eso se limita, todo será posible, si privatizaron un sector de PEMEX con internet, ¿qué nos espera con la limitación del mismo?
Podríamos agregar más a la lista...
Yo le diría:
¿Qué se siente poder dormir a pesar de generar tanto sufrimiento ajeno?
Tengo libertad de expresión.
